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miércoles, 24 de junio de 2015

Recuperando la Eternidad- Cap. 4



Los Volturi pondrán en predicamentos a la familia Black Cullen. ¿Qué tendrá que
hacer Jake para proteger lo que más ama ahora que es humano? Secuela de Contigo en el
alba.
Disclaimer: La mayoria de los personajes le pertenecen a S. Meyer los que no... son mios.
Contigo en el alba: Recuperando la eternidad


SED


Jacob

Original de Kokoro Black
Nessie sonreía como loca. Tenía días que no la miraba sonreír de esa manera y saber que no era por mí, sino por Nahuel -que le sonreía de la misma manera-, hizo que me hirviera la sangre.

-Te ves fantástica. -exclamó Nahuel tendiéndole los brazos.

Nessie ni siquiera dudó en tomarlos y estrecharse en su pecho. Mi mandíbula se tensó y apreté los puños.

Que patético era. Estaba observándolos desde la puerta de la sala. Leah estaba ahí. No había ningún motivo para ponerme celoso, más sin embargo... lo estaba. Me di un pequeño golpe en la cabeza con el puño y decidí salir.

-Sí, ella siempre se ve fantástica. -pronuncié interrumpiéndolos.

Nahuel la alejó delicadamente y me puso una mano en el hombro.

-Tienes razón. - contestó él. - ¿Qué tal Jacob?

- Todo bien.- ¡Jake! -pronunció Leah con entusiasmo y también corrió a abrazarme.

O.K. Eso no era muy normal en ella, supuse que era porque era extremadamente feliz. Me dio gusto por ella.

- ¿Quién es él? - preguntó mi pequeña Sarabelle apuntando a Nahuel.

Taylor sonrió y pasó un brazo por la espalda del recién llegado en una muestra de afecto.
-Mi tío Nahuel.

- ¿Tu eres el tío Nahuel?

-Sí. -contestó él sonriente y tendiéndole la mano a mi bebe.

Entre saludos, presentaciones y buenos deseos nuestros invitados se dieron cuenta de que mi hijo era un licántropo. Leah estaba anonadada con Tay y quiso comprobar que tan poderoso era. Entraron en fase y jugaron carreras. Mi hijo le llevó la delantera a Leah y esta rezongó diciendo que era trampa, porque el chico tenía sangre chupasangre en la venas y que eso era un aditivo extra. Tay no paraba de sonreír, su poder lo hacía sentir bien.

-Y dime Jacob, ¿Cómo te trata la vida de casado?

Levanté la vista y miré el rostro de Leah. Estaba en paz y sonriente. Suspiré aliviado.

-Con Nessie es maravillosa... toda Nessie es maravillosa.

Leah se carcajeó un momento y volteó a ver a Nahuel que estaba sentado en el sillón
platicando con Taylor y Sarabelle. Nessie estaba en silencio observándolos.

-Nahuel dice lo mismo de mí.

Era cierto, nuestras condiciones eran casi las mismas. Licantropía e hibridez juntas en una
pareja.

- ¿Y piensan regresar... a La Push, o solo están de paso?

- De paso. Sabes que no podemos quedarnos mucho, el equilibrio y todo ese cochinero... sólo venimos a ver a mamá y a Seth. Aunque no lo creas, extraño al enfadoso de mi hermano.

- Sobre todo por lo de enfadoso ¿verdad?

-Sobre todo.- murmuró sonriente. Me miró en silencio unos momentos y de repente se puso
seria. -Dime algo Jake... ¿Que se siente ser humano de nuevo?

Horrible... impotente... inútil...Miles de sinónimos de esas palabras cruzaron por mi mente, y cuando estaba a punto de contestarle, Nessie se acercó y le ofreció a Leah, té y galletas. Decidí dejar el tema por la paz.

Pasamos una velada agradable, pero no pude evitar que se me revolvieran las tripas al ver a Nahuel y a Nessie tan felices juntos. Los dos híbridos que una vez habían sido pareja... que habían estado a punto de casarse. Traté de borrar todos esos malditos pensamientos de mi cabeza.

Cuando ellos se fueron, lavamos los platos y dejamos a los niños en la cama. No me sentía
muy bien así que decidí irme de una vez a dormir.

Me desvestí y como siempre que dormía me quede sólo con los calzoncillos. Me tumbé en la cama y cerré los ojos. La cara de Nessie y la de Nahuel juntos me asecharon.

¿Por qué era tan inmaduro?

Supéralo Jake... ellos sólo son amigos.

Me removí incomodo y me puse de lado. Solo quería perderme en el mundo de los sueños para dejar de pensar en estupideces.

--Jake... ¿estás bien?

Me senté y volteé a verla con rostro sereno. Ella estaba en una poco sutil bata de dormir. 

Traté de no gruñir, pero me fue imposible, un extraño quejido brotó de mi garganta... esa mujer podía excitarme tanto.

-No veo porque no estaría bien. - dije en tono hostil. No quería que se diera cuenta que
andaba celoso.

-Cierto... como no lo estarías, viste a Leah.

Nuestros ojos se juntaron y no pude evitar sonreír. La conocía demasiado bien como para
saber que estaba celosa.

-Tienes razón. Y por lo visto tú también estabas muy feliz al lado de tu ex-prometido... que diga Nahuel.

Nessie también sonrió pícaramente y después de un momento de silencio... los dos nos
botamos a carcajadas.

-Ven acá mujer celosa.

- ¿Yo? ¿No querrás decir tú? --preguntó con una sonrisa mientras se acercaba a la cama.

-Yo no soy mujer... creo que las faldas no me van muy bien.La jalé y la pegué a mi pecho. Mi mano descendió por su espalda hasta alcanzar su trasero y lo apreté mientras besaba su cabello.

-Perdona mi actitud. -musité posando mi vista en sus hermosos ojos achocolatados. -Pero no te imaginas como me enferma verte tan feliz a su lado... me hace sentir que hubieses estado mejor con él que conmigo. 

- Nessie me dio un súbito coscorrón. - ¡Auch! ¿Sabes...? ¡Eso dolió como un carajo!

-Y a mí también me dolieron esas palabras. -contrarrestó. - No seas tonto... por lo menos no más que de costumbre. Yo te amo a ti y jamás podría estar mejor que como lo que estoy
contigo.

Sonreí y la bese desesperadamente, llevaba el día entero anhelando hacerla mía y probar su piel. Fue solo cuestión de segundos antes de que la tuviera desnuda y sometida debajo de mi cuerpo.

Mi momento favorito del día.

******************************************************

Nessie

La vida fue un poco más sencilla desde que nos acostumbramos a la licantropía de Tay. 

Ese lobito café que corría despavorido por los bosques nos había unido en muchas formas.

Queríamos ser los mejores padres y tratábamos de estar preparados para lo que nos pudiera esperar con Sarabelle.

Ya habían pasado diez meses desde la transformación de Taylor. Cada vez nos era más
normal verlo más grande y semi desnudo corriendo por la casa.

No podía evitar pensar que aunque su piel fuese blanca... era tan parecido a su papá.

Conforme a su apariencia... Taylor ya contaba con sus tres años y parecía todo un chico de 15 años. No cabía duda que sus genes estaban sumamente alterados.

Jacob ya no se quejaba mucho de su humanidad -hacia lo que podía-. Sarabelle era un tanto más tranquila. Las cosas de verdad parecían haber mejorado, todo exceptuando que seguía habiendo un problema en la familia...

Yo y mi sed.

Cada día era una agonía. Lo bueno era que ya no acompañaba a Sarabelle a cazar, Taylor la cuidaba porque decía que era el protector de la familia. Y yo no podía oponerme a ello, de hecho lo consideraba como un gran favor.

Me era insoportable estar ahí... parada, viendo como mi hija succionaba la apetitosa sangre delante de mis hambrientos ojos.

Tortura era poco... era una total agonía.

La comida humana no me era suficiente. Tomar agua no me servía de nada. Conforme perdía mis habilidades... mi sed crecía más fuerte. Había querido hablar de ello con Nahuel. 

Quería encontrar una forma de hacerme más fácil el tormento, pero esa vez que había venido meses atrás no encontré la ocasión para contárselo, y los celos de Jake me obligaron a dejarlo por un lado. No quería ni pensar lo que Jake hubiese pensado si lo hubiera buscado después a solas.

Aunque no tenía motivos para estar celoso, sabía que no podía evitarlo, a fin de cuentas yo
estaba en deuda con Nahuel y seguía siendo mi mejor amigo, lo quería y eso Jake bien que lo sabía.

Me puse a recordar el viaje que habíamos realizado en busca de Joham, -el padre de Nahuel-, buscando una solución a mi problema. Yo no había hablado con él directamente, había sido Nahuel, y él me había informado a mí. Pero jamás me había mencionado lo complicado que era soportar la sed.

Traté de hacer todo a un lado. Era domingo, mi día familiar. Tenía que seguir fingiendo que
todo estaba a la perfección.

Suspiré frente al espejo y acomodé uno de mis bucles. Me miraba decente. Me puse un poco de brillo en los labios y bajé para ver a mi adorado esposo sentado en el sillón viendo un juego de Futbol. Me senté aun lado de él y recargué mi cabeza en su hombro.

Humano o lobo, Jake seguía siendo tan cálido y su olor era totalmente adictivo. Me fascinaba estar a su lado.

Iba a preguntarle por nuestros hijos pero sentí un escozor en mi garganta. Un olor a sangre me estaba torturando y mi mirada se oscureció.

- ¿Nessie? ¿Estás bien?

Jacob me miraba preocupado, pero no le presté atención solo buscaba de donde provenía ese olor que me estaba atormentando.

- ¡Mami! ¡Taylor me molestó en mi caza! ¡Mira! -se quejó mi hija apuntando a su vestido
manchado de sangre. - ¡Por su culpa me manché!

Jacob se soltó a carcajadas junto a Tay. Pero yo estaba inmóvil percibiendo el aroma.
No, Dios... no me hagas hacer una estupidez.

Me puse pálida y mi presión se fue al suelo, me deje caer al sillón y traté de agarrar aire.

-¿Nessie? -preguntó mi esposo con la preocupación marcada en su voz.Tay dejó de sonreír y Sarabelle dejo de quejarse. Toda mi familia se centro en mí.

Maldita mi suerte.

- ¿Mamá? Te ves muy mal

- ¿De veras? Solo estoy cansada... esto de humanizarme a veces es difícil de sobrellevar.
Por lo menos no estaba mintiendo del todo.

Jacob se puso de pie y me cargó al estilo nupcial.

-Jacob bájame. Tay no te apures. Y tú Sarybelly, vete a bañar y quítate ese vestido manchado.

De todas las órdenes, esa última era la que más me importaba.

- Bueno, parece que te sientes mejor. Mayor Nessie.

Rodeé los ojos y seguí respirando... por la boca.

Taylor suspiró aliviado y Sarabelle nos aventó un beso antes de correr a su cuarto. En cuanto se alejó, el color regresó a mis mejillas.

-Jake, bájame. De verdad me siento mejor.

Sus ojos escrutaron mi mirada y no tuve miedo en sostenérsela. Le coloqué un beso en la
punta de la nariz y un pequeño gruñido brotó de su garganta.

No pude evitar sonreír.

-Creo que no te bajare.

-Yo creo que sí.

Sus labios se posaron en mi oído y sentí su cálido aliento erizando mi piel.

- Insisto. Mejor te llevó al cuarto y...

-Nuestros hijos están aquí -le interrumpí en un susurro.

-No por mucho tiempo si se ponen a hacer sus cosas.- se burló Tay por detrás de nosotros. Y soltamos la carcajada.

Me bajó y tratamos de llevar la fiesta tranquilos.

¡Y gracias a Dios! Porque a la hora de ese incidente llegaron mis padres.Sarabelle estaba feliz de verlos y Taylor adoraba estar cerca de mamá. Encargué una pizza para los que comíamos comida solida y nos colocamos todos juntos en la mesa para platicar.

- ¿Te sentiste mal?-preguntó papá de repente.

Mire a Taylor con ojos acusatorios.

-No necesitó decírmelo- aclaró rápidamente.- Las mentes de Tay, Sarabelle y Jacob siguen pensando en ello.

Algo se removió en mí. Mi familia si se había percatado de lo mal que me había sentido y no lo habían tomado tan a la ligera como yo hubiese esperado que fuera. No había fingido lo suficientemente bien como había creído. Tenía que cuidar mucho ese detalle.

¡Estúpida sed!

Papá se removió incomodo y me recriminé mentalmente.

Es de mala educación leer la mente de tu familia.

Papá sonrió, colocó su mano en mi brazo y se encogió de hombros.

-No es algo que pueda evitar.- se justificó en voz tenue.

No digas nada por favor.

-¿Más debates entre ustedes?- preguntó mamá en un ligero puchero.

-Ya no.- le contesté.

Sonreí con triunfo y traté de controlar mis pensamientos. Solo me había agarrado
desprevenida, eso había sido todo.

-Aun puedo leerte.-su burló mi papá.

Traté de enfocarme más. No me leería más el pensamiento... era buena ocultándolos cuando me lo proponía.

-Sigo escuchándote.

-Edward, hazme el favor de dejar a tu hija en paz.- se quejó mi mamá y papá de repente se
cruzó de brazos.

-No es justo cuando pones tu escudo.

Toda mi familia empezó a sonreír, todos menos yo.¿Por qué no había podido controlar mis pensamientos?

Una cosa era no ser rápida, fuerte, inmortal, pero de eso... a no poder controlar mi mente.
Suspiré resignada, era mejor que dejara eso atrás.

Jacob dijo una sarta de tonterías que hizo que mamá estuviera botada de risa. Y Tay nos
sorprendió con uno que otro chiste que supusimos había aprendido de tío Emmett, por
supuesto que también morimos de risa.

Al caer la noche nos despedimos de mi familia. Los abracé y papá me estrechó más fuerte de lo normal... o así lo sentía.

-Te amo hija... y tú y yo necesitamos hablar.

Supuse que se refería a lo de mi sed. Lo vi a los ojos y asentí con la cabeza.

Mamá me regaló un enorme beso en la frente y en segundos ya habían desaparecido. Los
niños estaban felices por la visita recibida y como buenos hijos se habían ido a alistarse para la cama.

-¿Necesitas ayuda?

Dejé los platos que lavaba y volteé a verlo. A mi esposo. Se miraba increíblemente varonil y
atractivo. Sonreí y traté de apurarme con los trastos para poder dedicarme a él.

-No te apures. Ve y recuéstate, ahorita que termine te alcanzo.

Jacob se acercó y me arrebató un plato de las manos.

-Mejor te ayudo y más rápido te vienes a la cama... conmigo.

Me sonrojé y sonreí pícaramente. Yo también tenia prisa por pertenecerle.

-De acuerdo.

Yo enjabonaba los platos y Jacob los enjuagaba. Él me chispeaba de agua y yo le aventaba burbujas. Pareciamos un par de niños entre carcajadas, jabon y agua.

-Yo también quiero jugar.

Volteé a ver a mi hija con sus brazos cruzados. Le pasé otro vaso a Jake, pero por estar
volteando con Sarabelle no me aseguré de que lo hubiese agarrado.

Todo paso demasiado rápido como para detenerlo.

El vaso resbaló de las manos de Jake, estrellándose en el fregadero. Uno de los vidrios botó yse enterró en la mano de mi esposo.

-¡Rayos! -se quejó él arrancando el vidrio de su mano y un puñado de sangre brotó como si
fuese una pequeña fuente.

Mi mirada se obscureció y la sed me golpeó con una fiereza atronadora.

- ¡Tay! -gritó Sarabelle, mientras miraba a su papá con ojos hambrientos.

La cabeza me daba vueltas, el impulso de tomar su mano y llevármela a la boca era
exageradamente fuerte. Me sentí débil y no podía pensar.

Lo único que había en mi mente era su olor... el recuerdo de su sangre en mi paladar. La
sangre más deliciosa que alguna vez había probado.

Tay llegó corriendo hasta la cocina y al ver la escena lo primero que hizo fue tomar a Sarabelle con fuerza. Jacob se encogió y buscó un trapo con que tapar la herida. Sarabelle no dejaba de verlo como si fuese la cena y empezó a gruñir en su dirección.

-Cálmate Sarybelly--exigió Tay.

Pero justo cuando Tay creía haber controlado a quien quería comerse a su padre...

Yo actué.

Un gruñido salvaje y primitivo brotó con fiereza de mi garganta y me abalancé sobre Jacob.

Yo misma le gritaba a mi organismo que se detuviera, pero la sed era tan apremiante que mi cuerpo actuaba por su cuenta. Jacob abrió sus ojos como platos y luchó contra mi
desesperación por tomar su sangre.

-Nessie... Te lo... ruego. Vuelve en ti.

Pero solo grité más fuerte y los gritos de Sarabelle cesaron. Taylor seguía luchando con su
hermana que forcejeaba sin decir nada, mientras que Jacob y yo forcejeábamos por nuestro lado.

-¡Nessie!- rogó Jake, luchando con una sola mano. Estaba en desventaja.

- La... sed... mucha... sed.

Jacob me vio con dolor por unos momentos y de repente dejó de forcejear.

Llevé su mano a mi boca y sentí la dulzura y la calidez de su sangre en mi paladar. La sangre más exquisita que existía. Lo mordí, abrí más la herida y el líquido caliente llenó mi garganta curando un poco mi agonía. Pero mientras más bebía, más necesitaba de él.-Nessie, toma.. lo que necesites... -musitó Jake con voz ahogada.

Mi lado racional rogaba porque me detuviera, pero mi lado salvaje y primitivo se rehusaba a
hacerlo.

Jacob empezó a perder color y su boca parecía seca.

-¡NO! --gritó Sarabelle llorando.- ¡Mami, lo estas matando!

Tay soltó a Sarabelle y empezó a temblar.

- ¡Detente!-gritó Tay.

Al parecer, Sarabelle había controlado su propia sed y estaba aterrada ante la escena. Y Tay...

-Como buen hijo/lobo- estaba controlando su transformación. Sabía que no quería lastimarme.

Taylor cerró los ojos y se concentró. De repente, dejó de temblar.

-¡Sarabelle, llama al abuelo Carlisle!

Mi niña se quedó parada en shock. Tay maldijo y se acercó a mí. Trató de jalarme, pero mis
dientes estaban aferrados a Jake.

Mi hijo me vio a los ojos con dolor. --Lo siento madre. --y me dio un golpe que me obligó a gritar y solté a Jacob. Taylor volvió a golpearme y Sarabelle corrió hacia su papá, alejándolo de mi.

Tay le gruñó a su hermana, parecía que estaba a punto de lanzarse sobre ella.

- ¡Ya no quiero comerme a papá! ¡Déjame ayudar!

Taylor la vio un segundo antes de que yo me recuperara y me levantara en dirección a Jacob como una loca. Mi hijo concentró toda su atención en mí y me tomó de las muñecas mientras gruñía en dirección de mi hija y de mi esposo.

-Mamá... te lo ruego... regresa. - suplicó mi hijo.

En ese momento algo en mi corazón se aceleró.

¡Qué estupidez había hecho!

-Ja...cob- musité sin voz.

Tay sonrió y de repente me abrazó con fuerza.

- ¡Mamá, estas regresando!- ¡Tay! ¡Papito no respira! ¡Papá está muerto! ¡Está muerto!

Los dos voletamos hacia Sarabelle que sacudia a Jacob desesperada. La escena era
horrorosa. Una niña de aparentes 8 años sacudiendo el cuerpo bañado en sangre de su padre.

Taylor palideció y mis rodillas cedieron.

Había matado a mi esposo...

Había matado al padre de mis hijos... al amor de mi vida

¡No, no, no, no!

Eso no podía ser cierto... yo no podía haber sido la causante.

-¡Jacob... no me dejes!.- alcancé a musitar con mi boca manchada de sangre...
Manchada de su sangre.

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¿Qué les pareció? ¡Ah... que nervios! ¿Aullidos para esta lobita Alpha?
Koko

3 comentarios:

Bell.mary dijo...

Hay que capitulo tan mas emocionante, me encanto Kokoro fue un capitulo muy bueno y con muchos sentimientos desde ver los celos de Jacob y Nessie con la visita de Nahuel y Leah, la alegría de la visita de los abielos , Edward tan lindo como siempre al pendiente del bienestar de su hija y Bella siempre ayudándola en todo.

Pero nena como nos dejas así con esa angustia de saber que le sucedió a Jacob y pobre Nessie de por si sufrir con la sed para ahora ver lo que acaba de hacer, que nervios ..... espero que Jacob se encuentre bien y que solo sea un susto, porque Nessie nunca se perdonara el error que acaba de cometer.

Mil gracias nena por el capitulo y espero con muchas ansias el que sigue para ver que sucede ... Besos :-)

Nancy Quintero dijo...

NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!!!!!!

POR DIOSSS!!!!! JACOB NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!!!!!! =O =O =O =O =O =O =O =O =O =O =O =O =O =O =O =O =O =O =O =O =O =O =O =O =O =O

no puede ser, jamas pensé que Neesy perdería todo su autocontrol, me dejaste con el alma en un hilo, ya quiero el siguienteeeee!!!! plisssssss!!!!!!!!

Jacob necesita su espíritu lobo!!!!!!! ya basta, nadie es feliz así.....

gracias por este gran capitulo!!!!!

aunque estoy en shock =O =O =O=O =O =O=O =O =O=O =O =O=O =O =O=O =O =O=O =O =O

Nancy Q.

Angel Diaz dijo...

Excelente capítulo no puedo parar de leer muhas gracias
Besos desde Colombia